La rusa Mirra Andreeva aseguró su lugar en la final de Roland Garros al derrotar con autoridad a la ucraniana Marta Kostyuk por parciales de 6-1 y 6-3, resultado que la convierte en una de las finalistas más jóvenes del torneo parisino en los últimos años.
Con apenas 19 años, Andreeva dominó el encuentro de principio a fin sobre la arcilla francesa y tomó revancha de la derrota sufrida ante Kostyuk en la final del WTA 1000 de Madrid. La rusa necesitó poco más de una hora para imponerse a una rival que llegaba con una destacada racha de victorias sobre esta superficie.
El duelo estuvo marcado por la tensión deportiva entre ambas jugadoras, que mantienen una relación distante desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania. Al concluir el partido, Kostyuk evitó el tradicional saludo en la red, mientras que Andreeva reconoció el nivel de su adversaria y celebró haber conseguido la revancha.
La joven tenista buscará ahora el primer título de Grand Slam de su carrera y continuar una temporada en la que se ha consolidado entre las figuras emergentes del circuito. Sus buenos resultados sobre tierra batida la colocan como una de las principales protagonistas del tenis femenino en 2026.
