El ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, afirmó ayer que en su país están matando “la idea de un Estado palestino”, y afirmó que debe “tomar el control de todo el territorio”, en momentos en que el ejército de Israel continúa su ofensiva en el enclave costero, donde ha asesinado a más de 930 palestinos tras el alto el fuego acordado en octubre de 2025.
“Son ellos o nosotros. No hay punto medio”, aseguró el también líder del ultraderechista Partido Sionista Religioso, sobre la situación política de Cisjordania reocupada y la franja de Gaza, y reiteró: “estamos matando la idea de un Estado palestino”.
Smotrich reforzó su discurso de tomar el control total del territorio mediante la desaparición de las competencias de la Autoridad Nacional Palestina en Cisjordania reocupada establecidas en los Acuerdos de Oslo de 1993.
“Hay que desmantelar la Autoridad Palestina. Hay que borrar las líneas de las zonas A, B y C”, sentenció durante una entrevista con el medio israelí JDN. “Tenemos que tomar el control de todo el territorio”, sentenció.
Prosiguen ofensivas
Mientras, un ataque aéreo israelí contra el bloque 9 del campamento de refugiados de Bureij mató a un joven e hirió a otro, indicaron fuentes médicas a la agencia oficial de noticias palestina Wafa.
Desde el acuerdo de la tregua el 11 de octubre pasado al 1º de junio, han sido asesinados 932 palestinos y 2 mil 859 heridos en ataques de las fuerzas armadas israelíes, incluidos dos fallecidos y 40 heridos en bombardeos efectuados en las pasadas 24 horas contra la franja, según el ministerio de Sanidad gazatí.
Así las cosas, Israel aseguró que el médico Yamal Abú Aoun, abatido el sábado en Deir al Balah, era comandante de pelotón de las Brigadas Al Qasam de Hamas.
El ejército israelí aseguró que Aoun, jefe del departamento de anestesia del Hospital Yafa, era “comandante de pelotón del ala militar de Hamas”.
En paralelo, 14 expertos de la Organización de Naciones Unida, entre ellos la relatora especial sobre los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, denunciaron el creciente “terror” ejercido por los colonos israelíes en los territorios ocupados, incluido Jerusalén Este.
Advirtieron que es un “riesgo existencial para las comunidades palestinas y su presencia sobre el territorio” y señalaron “la brutalidad ejercida por estos colonos ha alcanzado un nivel sin precedentes a lo largo de este año”.
Denunciaron que los ataques de los colonos se han “llevado a cabo con la complicidad del Estado de Israel” y que “se ha convertido en un terror diario para las vidas de los palestinos”, y que “esto facilita la limpieza étnica”, pues la inseguridad los conduce “inevitablemente al desplazamiento forzoso”.
Los relatores urgieron a Israel a “cesar de inmediato” su apoyo a la violencia de los colonos, incluyendo el apoyo financiero, militar, legislativo y político, y a garantizar la rendición de cuentas por los ataques a la comunidad palestina.
