La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, declinó definir el estatus de la militancia del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, tras las acusaciones penales que este enfrenta en Estados Unidos, argumentando que el partido esperará la presentación formal de pruebas.

En conferencia de prensa, Montiel Reyes diferenció las prerrogativas partidistas de Rocha Moya de sus responsabilidades como servidor público, cargo del cual, recordó, ya se encuentra separado. Al ser cuestionada sobre una posible expulsión, la dirigente manifestó que una sanción de ese tipo “no necesariamente tiene que ocurrir” y posteriormente acotó que la postura oficial se mantiene en un “ni sí, ni no”.

La lideresa de la bancada guinda informó que el Comité Ejecutivo Nacional dará seguimiento a las indagatorias conducidas por la Fiscalía General de la República (FGR), instancia que ya ha citado a declarar a las partes involucradas.

Finalmente, Montiel Reyes respaldó la postura del Ejecutivo Federal al asegurar que el movimiento no permitirá señalamientos injustificados que vulneren la soberanía institucional, de cara al proceso electoral federal de 2027.