En una sesión marcada por descalificaciones, insultos y empujones entre legisladores, la Cámara de Diputados aprobó ayer la reforma del Ejecutivo mediante la cual se crea una comisión verificadora de la integridad de candidaturas, cuyo objetivo es evitar que personas probablemente ligadas a actividades delincuenciales sean aspirantes a cargos de elección popular.

Tras una asamblea que duró más de 32 horas –una de las más largas en la historia de San Lázaro–, el dictamen fue avalado por 271 votos a favor, de Morena y sus aliados, y 92 en contra, de PAN, PRI y MC. La minuta fue enviada de inmediato al Senado, donde se prevé su aprobación este viernes.

Cuando llegaba a su fin el debate en lo particular, se aprobó una reserva –la única avalada de las 140 que se presentaron– para modificar el artículo 200 Quáter de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, y establecer que la mencionada comisión verificadora estará formada por tres consejeros del INE, y no por cinco, como se planteaba originalmente.

Asimismo, se añadió un artículo quinto transitorio para dejar claro que el INE, en coordinación con los organismos de seguridad a los que solicitará información de los candidatos, “emitirá los lineamientos que regulen el funcionamiento interno de la comisión” y definirá los términos para la recepción y salvaguarda de los datos proporcionados.

A lo largo de la sesión –con la que ayer cerraron las actividades del periodo extraordinario en San Lázaro– hubo diversos momentos de tensión y connatos de enfrentamiento entre la oposición y el bloque de la mayoría. En uno de ellos, el priísta Carlos Gutiérrez Mancilla comenzó a intercambiar insultos desde las curules con el morenista Zenyazen Escobar García, quien se le acercó de forma agresiva.

Para evitar que la situación se desbordara, el también legislador guinda Mario Miguel Carrillo Cubillas salió al paso de Escobar y trató de contenerlo, pero el veracruzano le metió un fuerte empujón a su propio compañero de bancada.

En ese marco, la priísta Ana Isabel González pidió que a Escobar se le practicara un estudio de antidopaje. “Lo vi muy alterado, alguna sustancia puede traer porque está atentando contra sus mismos compañeros y no nos vamos a arriesgar a tener ese peligro cerca de nosotros”, enfatizó.

En una breve intervención desde su curul, el morenista exigió que, si se comprobaba que no acudió a San Lázaro bajo el influjo del alcohol o alguna sustancia, se le ofreciera una disculpa pública.

Antes, un grupo de diputados del PRI –entre ellos Gutiérrez Mancilla, Xitlalic Ceja, Ariana del Rocío Rejón, Abigail Arredondo y Mónica Elizabeth Sandoval– entraron a una de las galerías del salón de plenos para desplegar dos grandes mantas con las leyendas El cártel de Morena y Los narcos del bienestar.

Incrustadas en dichos plásticos se incluyeron las fotografías de la titular del Ejecutivo, del ex presidente Andrés Manuel López Obrador y sus hijos, así como de otros integrantes del partido guinda. Se podía leer en ellos las palabras “rateros, corruptos, asesinos, criminales”.

De inmediato, legisladoras guindas subieron por las escaleras hacia las galerías para tratar de arrebatarles las lonas a los priístas; sin embargo, no pudieron ingresar a dicha zona porque desde adentro alguien colocó cadenas y candados en las puertas de madera.

Una vez retiradas las mantas, el coordinador morenista, Ricardo Monreal, recalcó que “es un exceso la ruindad de quienes insultan a la presidenta Claudia Sheinbaum”, al tiempo que su homólogo del PRI, Rubén Moreira, explicó que lo sucedido se desencadenó “por un discurso que no se refería al tema del dictamen, y que es el mismo que se lleva al INE contra personajes de mi partido”.