La Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coespris) lanzó una advertencia sobre el consumo frecuente de bebidas energéticas, aclarando que estos productos no nutren ni aportan energía real, sino que funcionan como potentes estimulantes debido a sus altos niveles de cafeína (entre 20 y 33 mg por cada 100 ml).
Aunque la publicidad las vende bajo conceptos de fuerza y rendimiento extremo —usando ganchos como “Poder Total” o “Máximo”—, las autoridades señalan que solo camuflan el cansancio temporalmente. Esto suele derivar en un consumo excesivo que detona problemas de salud como taquicardia, ansiedad, insomnio, hipertensión y deshidratación, llegando a escenarios graves en personas con condiciones médicas previas.
