El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra funcionarios y exfuncionarios, por su presunta relación con el Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con la acusación, los señalados habrían colaborado con líderes del grupo criminal para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos a cambio de sobornos y apoyo político. Entre los imputados se encuentran el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, el senador Enrique Inzunza Cazárez y otros exfuncionarios estatales.

El documento también menciona a mandos de seguridad que presuntamente recibían pagos periódicos para proteger las operaciones del cártel y filtrar información sobre operativos, así como a un excomandante policial acusado de secuestro y homicidio de una fuente confidencial.

Las penas contempladas van desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua, en un caso que forma parte de una serie de procesos iniciados en Estados Unidos contra redes vinculadas a esta organización criminal.

En la acusación también figuran:

Enrique Inzunza Cázarez, exsecretario general de Sinaloa
Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas de Sinaloa
Dámaso Castro Zaavedra, subfiscal General de la Oficina del Fiscal General del Estado de Sinaloa
Marco Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa
Alberto Jorge Contreras Núñez, alias Cholo, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa
José Antonio Dionisio Hipólito, alias Tornado, exsubdirector de la Policía Estatal de Sinaloa
Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán
Juan Valenzuela Millán, alias Juanito, excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán