La disputa entre Imelda Tuñón y su cuñado José Manuel Figueroa escaló al ámbito legal luego de la filtración de un audio en el que ella lo acusa de un presunto abuso contra Julián Figueroa cuando era menor de edad.
El intérprete anunció que procederá por daño moral y que llevará el caso hasta las últimas consecuencias, al considerar que las declaraciones afectan su reputación. La controversia se originó tras la difusión de una conversación privada que rápidamente generó reacciones divididas.
Tras la polémica, Tuñón ofreció disculpas públicas y aseguró que sus palabras no formaban parte de una denuncia formal, sino de una conversación personal que describió como un desahogo en medio de un momento emocional complejo, marcado por el duelo y un proceso legal por la herencia de su esposo.
Pese a la disculpa, el conflicto no se detuvo y ahora se dirime en tribunales, en un caso que mezcla tensiones familiares, señalamientos delicados y un litigio que podría tener consecuencias legales y patrimoniales para ambas partes.
