El secretario de la Marina de Estados Unidos, John Phelan, dejará su cargo “de forma inmediata”, anunció ayer el Pentágono sin dar ninguna explicación.
La salida de Phelan se produce tras la destitución, a principios de este mes, del general Randy George, uno de los mandos más importantes del ejército estadunidense, así como de dos oficiales de alto rango.
Phelan “abandona la administración con efecto inmediato”, indicó el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado publicado en X, en el que añadió que el subsecretario Hung Cao lo sustituirá de forma interina.
Desde su regreso a la Casa Blanca, en enero de 2025, Donald Trump ha llevado a cabo una purga de altos mandos en las fuerzas armadas, incluido el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Charles Brown, a quien destituyó sin dar explicación alguna en febrero pasado.
Entre otros oficiales de alto rango destituidos se encuentran los jefes de la Armada y la Guardia Costera, el general que dirigía la Agencia de Seguridad Nacional, el vicecomandante de la Fuerza Aérea, un almirante de la Armada destinado a la Organización del Tratado del Atlántico Norte y tres abogados militares.
El jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea también anunció que se retiraba tras cumplir sólo dos de los cuatro años del cargo, y el jefe del Mando Sur salió un año después de asumir el puesto.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha repetido que Trump elige a los cargos que quiere. Los demócratas, sin embargo, ven una politización del ejército, un cuerpo generalmente neutral en temas políticos.
El jefe del Pentágono ordenó el año pasado al menos 20 renuncias de generales y almirantes de cuatro estrellas.
