La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la reforma a la Ley Federal del Trabajo que permite implementar la semana laboral de 40 horas, con lo que se cumple el último paso legislativo tras la reforma constitucional publicada en marzo.
El dictamen establece una reducción progresiva de la jornada sin afectar salarios ni prestaciones, además de nuevos límites al tiempo extra y la obligación para las empresas de llevar un registro electrónico de horas trabajadas, el cual será supervisado por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
La reforma contempla que las 40 horas puedan distribuirse en cinco días, aunque se mantiene flexibilidad para acordar otros esquemas entre empleadores y trabajadores. También fija sanciones económicas para quienes incumplan con el control de jornada laboral.
El cambio se aplicará de forma gradual en los próximos años y busca homologar a México con estándares internacionales, en un ajuste que impactará directamente en la organización del trabajo y las condiciones laborales en el país.
