Los Los Angeles Lakers volvieron a imponer condiciones y derrotaron 101-94 a los Houston Rockets, ampliando su ventaja a 2-0 en la serie de primera ronda de los playoffs.
En un partido más físico que brillante, el equipo angelino apostó por la defensa y el control del ritmo para contener a Houston, que nunca logró soltarse en ofensiva. LeBron James lideró la victoria con 28 puntos, acompañado por un sólido aporte colectivo que compensó las ausencias de jugadores clave.
Los Lakers marcaron diferencias desde el inicio y sostuvieron la ventaja en los momentos de mayor presión, neutralizando especialmente a Kevin Durant, quien, pese a sumar 23 puntos, fue limitado en el cierre y cargó con múltiples pérdidas de balón.
Houston insistió, pero su baja efectividad, sobre todo desde el perímetro, terminó por condenarlo en un juego donde la intensidad defensiva superó al espectáculo.
Con la serie ahora trasladándose a territorio texano, los Lakers llegan con control total y la inercia a su favor, mientras los Rockets están obligados a reaccionar si no quieren quedarse sin margen de maniobra en la eliminatoria.
