El subsecretario de Educación y Deporte, Roberto Anaya, confirmó que el programa “Operación Mochila” dejó de aplicarse debido a los nuevos protocolos enfocados en la protección de los derechos de los alumnos.
Explicó que, ante la sospecha de que un estudiante porte alguna sustancia prohibida, ya no se realiza una revisión directa de la mochila; en su lugar, el alumno es llevado a la dirección, se notifica a los padres de familia y a la autoridad correspondiente, y solo en su presencia se procede a la revisión, sin que el personal escolar manipule los objetos hasta contar con ambas partes.
El funcionario subrayó que las instituciones educativas no tienen facultades para juzgar a los alumnos, por lo que se evita estigmatizarlos y se respeta la presunción de inocencia, sin señalarlos como responsables de distribuir sustancias.
Indicó que, hasta el momento, se ha registrado un solo caso: se detectó un vapeador, dispositivo prohibido, luego de que una alumna lo utilizara y presentara complicaciones de salud. Esto alertó a las autoridades escolares y permitió identificar que el aparato había sido prestado por otro estudiante.
