La representante del DIF Estatal, Cecilia Andrade, informó que los padres denunciados por ejercer violencia contra sus hijos, en muchos casos vinculada a adicciones, deben cumplir con procesos de rehabilitación que incluyen al menos ocho sesiones de terapia en un periodo de dos meses. Además, deben comprobar que han dejado el consumo de sustancias mediante pruebas antidoping para que los menores puedan regresar a su entorno familiar.

En cuanto a niñas y niños que piden dinero en la vía pública, señaló que la problemática continúa en atención constante y ha mostrado cierta disminución. Indicó que en algunos casos los menores identifican las unidades del DIF y evitan el contacto, incluso cambiando de ubicación, lo que complica su intervención.

Subrayó que el DIF opera de manera permanente, las 24 horas del día durante todo el año, con programas de apoyo enfocados en prevenir la violencia física, psicológica y sexual. Estas acciones se realizan tanto en sus instalaciones como en zonas de mayor vulnerabilidad, como el sector de “Los Kilómetros”.

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