La pobreza alimentaria en el municipio de Guachochi registró un incremento de hasta 90 por ciento en los últimos años, lo que evidencia que la entrega de despensas por parte de los gobiernos estatal y federal no ha logrado resolver el problema de fondo, aseveró Víctor Quintana Silveyra, director del Comité de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A.C. (COSYDDHAC).

El activista señaló que, pese a la implementación de programas alimentarios como NutriChihuahua y los apoyos federales a través de becas y programas, la carencia de acceso a una alimentación nutritiva continúa en aumento, particularmente en municipios de la Sierra Tarahumara.

Explicó que el problema no radica únicamente en la falta de apoyos, sino en la ausencia de políticas públicas que atiendan las causas estructurales de la pobreza, como la falta de empleo formal y bien remunerado en la región serrana.

El doctor Víctor Quintana Silveyra subrayó que las transferencias y despensas pueden ser un alivio temporal, pero no garantizan un acceso permanente a alimentos nutritivos, lo cual requiere estabilidad económica en los hogares.

Advirtió que Guachochi, considerado uno de los municipios más importantes y accesibles de la sierra, refleja una tendencia preocupante que podría ser aún más grave en localidades más alejadas como Guadalupe y Calvo o Batopilas. 

El director de COSYDDHAC indicó que, entre los años 2020 y 2022 se logró reducir la pobreza alimentaria, al grado de que Chihuahua se encontraba en primer lugar en el porcentaje de población que tenía acceso a una alimentación nutritiva. “Podríamos decir que éramos el estado menos desnutrido del país y mejor alimentado”.

Chihuahua fue el único estado del país que entre 2022 y 2024 registró un aumento en la carencia de acceso a alimentación nutritiva, al pasar del primer lugar nacional al séptimo.

Añadió que este retroceso ocurre a pesar de la difusión de programas sociales, lo que sugiere que estos no están llegando adecuadamente a la población o no están teniendo el impacto esperado. “Por más espectaculares que haya y comedores populares, los datos son estremecedores, porque aumenta la carencia de alimentos”.

En este sentido, insistió en que la solución debe centrarse en la generación de empleo con salarios dignos, así como en garantizar el acceso a seguridad social y vivienda, elementos clave para mejorar las condiciones de vida.

Asimismo, advirtió que la falta de oportunidades laborales también incrementa el riesgo de que jóvenes sean vulnerables a la violencia y a la influencia de grupos delictivos en la región.

Finalmente, informó que COSYDDHAC se encuentra en un proceso de relanzamiento, con acciones enfocadas en la defensa de derechos humanos, capacitación en cultura indígena y proyectos para atender problemáticas estructurales en la Sierra Tarahumara, incluyendo el acceso a alimentación, salud, educación, vivienda y una vida libre de violencia.