El FC Barcelona presentó una queja formal ante la UEFA tras la polémica arbitral en su derrota frente al Atlético de Madrid en la Champions League.
La jugada ocurrió cuando el defensor Marc Pubill tocó el balón con la mano dentro del área, acción que el equipo blaugrana consideró como penal y posible segunda amarilla. Sin embargo, el árbitro István Kovács no sancionó la infracción y el VAR, a cargo de Christian Dingert, tampoco intervino.
El club catalán señaló en un comunicado que sus representantes legales ya interpusieron la reclamación por lo ocurrido en el partido de ida de los cuartos de final.
El encuentro se disputaba con ventaja para el Atlético, que ganaba 1-0 con gol de Julián Álvarez, en un contexto marcado también por la expulsión de Pau Cubarsí.
