Durante más de una década, el nombre de Aaron Ramsey no solo estuvo ligado al futbol, sino a una de las teorías más extrañas que han circulado en redes: la supuesta “maldición” que conectaba sus goles con la muerte de celebridades.

La creencia surgió alrededor de 2009, cuando usuarios comenzaron a notar coincidencias entre anotaciones del mediocampista galés y fallecimientos de figuras públicas ocurridos horas o días después, lo que alimentó una narrativa viral que creció con el tiempo.

Con los años, la lista de nombres asociados a esta teoría se amplió e incluyó figuras como Steve Jobs, Whitney Houston o David Bowie, aunque nunca existió evidencia real que respaldara una relación más allá de la coincidencia.

El propio Ramsey llegó a reaccionar al tema en tono relajado, calificándolo como “tonterías” y dejando claro que se trataba de una construcción de internet más que de un fenómeno real.

Ahora, con el paso del tiempo y la disminución de estos supuestos patrones, la llamada “maldición” pierde fuerza y queda más como una curiosidad del imaginario digital que como algo que pueda sostenerse fuera de redes sociales.

Más que un hecho, el caso de Ramsey terminó siendo un ejemplo de cómo las coincidencias pueden transformarse en narrativas virales, especialmente en una era donde el morbo y la repetición convierten cualquier patrón en tendencia.