La tensión explotó en Fenway Park. Willson Contreras perdió la paciencia tras recibir otro pelotazo ante los Milwaukee Brewers y lanzó una advertencia que encendió aún más la rivalidad: la próxima vez no se quedará de brazos cruzados.

El venezolano fue golpeado en la tercera entrada por un lanzamiento de Brandon Woodruff, lo que desató su molestia inmediata en el terreno.

No era un hecho aislado: con ese impacto, llegó a 24 pelotazos recibidos por parte de pitchers de Milwaukee a lo largo de su carrera, más que contra cualquier otro equipo. Visiblemente molesto, Contreras dejó claro que la situación ya lo rebasó, al señalar que está cansado de escuchar que no hay intención en los lanzamientos pegados. Su mensaje fue directo: si vuelve a ser golpeado, responderá dentro del campo.

El incidente no se quedó en palabras. Minutos después, en una jugada en segunda base, el pelotero se barrió con fuerza para romper una doble matanza, en una acción que reflejó la tensión acumulada durante el juego.

La rivalidad entre Contreras y los Brewers no es nueva. Se arrastra desde sus etapas con Cubs y Cardinals, pero el episodio más reciente eleva el tono de una relación marcada por constantes roces y lanzamientos incómodos.

Con la serie aún en marcha, el ambiente queda encendido y bajo advertencia: cualquier lanzamiento pegado podría detonar una reacción mayor en el diamante.