El titular de la Subsecretaría de Transporte, Luis Manuel Aguirre, afirmó que no se ha planteado un aumento en las tarifas de rutas alimentadoras ni del Juárez Bus; sin embargo, reconoció que existe una creciente presión financiera sobre los operadores debido al encarecimiento constante del diésel.
Explicó que este combustible es un insumo clave para garantizar la operación continua del servicio, tanto en rutas troncales como alimentadoras, por lo que el incremento en su costo impacta directamente en la sostenibilidad del sistema.
Señaló que esta presión no proviene de factores externos aislados, sino del propio desbalance entre ingresos, gastos operativos y la demanda del servicio, lo que complica mantener la estabilidad financiera del transporte público.
