La vida de Apolo dos Santos, un joven que logró transformar su vida con las redes sociales, terminó de forma violenta y prematura este sábado 28 de marzo. 

Con apenas 28 años y una comunidad de más de 57 mil personas en Instagram que lo seguían, su historia se detuvo por un incidente sumamente inesperado, frente a un estallido de violencia que escaló hasta lo irreversible en la zona de Paiçandu, Brasil.

Lo que comenzó como una visita en motocicleta a la casa de su ex novio derivó rápidamente en una confrontación física, según medios locales como Toledo News y Metrópoles.

Según los reportes policiales, la tensión alcanzó un punto de quiebre cuando el ex novio de Santos intentó refugiarse en un baño para protegerse de la agresión. 

Sin embargo, la determinación de Apolo por continuar el altercado lo llevó a derribar la puerta, un acto de fuerza que desencadenó la intervención de una tercera persona en esta tragedia: el abuelo de su ex pareja.

En medio del caos el hombre de 81 años, quien se encontraba en la vivienda, accionó un arma de fuego contra el modelo y el proyectil impactó directamente en el pecho de Apolo. 

En un último y desesperado instinto de supervivencia, el influencer intentó abandonar la propiedad, pero sus fuerzas se agotaron apenas al llegar al jardín delantero, donde cayó inconsciente. 

Para cuando los servicios de emergencia arribaron al lugar, ya no había nada que hacer; el joven, que se convirtió en un fenómeno de las redes sociales, fue declarado muerto en el sitio.

El desenlace del caso añade una delicada capa de complejidad legal y social, pues el presunto responsable salió huyendo inicialmente de la escena, aunque fue interceptado por las autoridades en una carretera cercana y trasladado a la Policía Civil de Maringá bajo cargos de homicidio. 

No obstante, el reporte de la Policía Militar introdujo un factor determinante: el hombre padece Alzheimer, un diagnóstico que seguramente transformará el curso de éste proceso judicial, así como el debate sobre la responsabilidad en situaciones de crisis.