El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fue trasladado a prisión domiciliaria luego de recibir el alta médica tras permanecer hospitalizado por una bronconeumonía.

La decisión judicial le permitió abandonar el hospital privado donde estuvo internado durante dos semanas, luego de ser trasladado desde la prisión de Papuda el pasado 13 de marzo debido a complicaciones de salud.

De acuerdo con su médico, su estado se encuentra estable, aunque bajo observación, tras haber pasado por terapia intensiva antes de ser movido a una habitación general.Imágenes difundidas mostraron al exmandatario llegando a su domicilio en Brasilia, donde continuará cumpliendo la medida cautelar mientras avanza el proceso en su contra por delitos relacionados con intento de golpe de Estado.

El caso de Bolsonaro mantiene alta atención en Brasil, en medio de un contexto político polarizado y con implicaciones legales que aún están en desarrollo.