La diputada de Morena, Edith Palma Ontiveros, planteó la creación de una Sala de Justicia Indígena dentro del Tribunal Superior de Justicia, con el objetivo de garantizar un acceso pleno y culturalmente pertinente a la justicia para los pueblos originarios.

Durante la discusión de reformas a la Ley de Derechos de los Pueblos Indígenas y a la Ley Orgánica del Poder Judicial, la legisladora presentó una reserva para corregir lo que consideró una omisión clave en el dictamen, al señalar que la propuesta aprobada deja en manos de tribunales ordinarios la validación de resoluciones indígenas, sin contar con especialización en materia intercultural.

Palma Ontiveros argumentó que esta diferencia no es menor, ya que implica reconocer o limitar el acceso efectivo a la justicia, al no considerar elementos como la lengua, la cosmovisión y los sistemas normativos propios de las comunidades.

Su propuesta se sustentó en el amparo 444/2024, así como en los resultados de la consulta previa realizada en 2025, donde —aseguró— las autoridades indígenas respaldaron de manera unánime la creación de órganos especializados.

La legisladora aclaró que no se oponía al dictamen en lo general, sino que buscaba fortalecerlo para evitar una legislación incompleta y sin impacto real en las comunidades.

Sin embargo, la reserva fue rechazada por diputados de Partido Acción Nacional, Partido Revolucionario Institucional, Movimiento Ciudadano, Partido Verde Ecologista de México y Partido del Trabajo.

El debate dejó sobre la mesa la discusión sobre el alcance de las reformas en materia indígena y la necesidad de avanzar hacia un modelo de justicia que reconozca la diversidad jurídica del país.