La dirigente estatal del PAN en Chihuahua, Daniela Álvarez, rechazó que su partido tome decisiones bajo presión o condicionamientos de otras fuerzas políticas, luego de que el PRI reiterara su disposición a una posible alianza rumbo a 2027 y advirtiera que, de no concretarse, la responsabilidad recaería en Acción Nacional.
Álvarez dejó claro que no existe confrontación con el priismo, pero sostuvo que el PAN no responde a “amenazas” ni basa su estrategia en la suma automática de votos entre partidos, al considerar que esa lógica no garantiza resultados electorales. En ese sentido, insistió en que la prioridad del panismo es construir una relación directa con la ciudadanía. Señaló que el partido está enfocado en abrir espacios para la participación de perfiles ciudadanos y no en negociaciones para repartir candidaturas, al subrayar que serán los propios chihuahuenses quienes definan el rumbo del PAN de cara al proceso electoral.
