“Desde el desastre de Bahía de Cochinos durante la presidencia de John F. Kennedy, ningún presidente estadounidense se ha atrevido a intervenir en Cuba. Sus razones dejan claro a qué se arriesga Trump y cómo podría proceder”, escribe el diario WELTplus sobre la crisis en Cuba y los temerarios anuncios del presidente estadounidense, bajo el título “Trump, Cuba y la ‘maldición del Caribe’ que temían sus predecesores”:
“Desde la revolución de 1959, la ‘isla roja’ —situada a 150 kilómetros de su propia costa— ha sido una espina clavada para Washington. Sin embargo, tras el desastre de Bahía de Cochinos en 1961, Estados Unidos evitó la intervención directa en Cuba. Las razones de esta decisión tienen que ver con la lógica de la Guerra Fría, pero también con el temor a una crisis de refugiados. (…)
‘¿Cómo pude ser tan estúpido como para dejar que lo hicieran?’, dijo Kennedy a uno de sus asesores pocos días después del desastre, que tachó a Estados Unidos internacionalmente de invasores incompetentes que actuaban en violación del derecho internacional. Sin embargo, los planes de invasión no quedaron descartados del todo. (…)
La Crisis de los Misiles de Cuba provocó un cambio general de mentalidad en Washington, ya que la Unión Soviética exigió, entre otras cosas, la promesa de Washington de no lanzar otro intento de invasión contra Cuba a cambio de la retirada de los misiles nucleares.
