Estados Unidos ampliará su programa de fianzas migratorias y exigirá a ciudadanos de al menos 50 países depositar entre 5 mil y 15 mil dólares para tramitar visas de turismo (B2) o negocios (B1), como parte de medidas para frenar la permanencia irregular.
La disposición entrará en vigor el 2 de abril y alcanza a países de América Latina como Nicaragua, Cuba y Venezuela, además de naciones de África, Asia y el Caribe consideradas de mayor riesgo de sobreestadía.
El Departamento de Estado señaló que la fianza será reembolsable siempre que el solicitante cumpla con las condiciones de su visa, como salir del país en el tiempo permitido o no viajar en caso de cancelación.
La medida forma parte de un programa que se puso en marcha desde 2025 y que ha sido ampliado progresivamente, con base en estadísticas oficiales sobre incumplimiento migratorio.
Entre los nuevos países incorporados destacan Camboya, Etiopía, Georgia, Mongolia, Mozambique y Papúa Nueva Guinea, además de varias naciones africanas y del Caribe.
El gobierno estadounidense argumenta que esta política busca reforzar el control migratorio y reducir el número de visitantes que permanecen en el país más allá de lo autorizado, aunque ha generado críticas por su impacto en solicitantes de bajos recursos.
