El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no teme que una eventual incursión terrestre en Irán derive en un escenario similar al de Vietnam, en medio de una ofensiva que ya supera las dos semanas.
Durante una declaración en el Despacho Oval, el mandatario respondió de forma directa a los cuestionamientos sobre el riesgo de un conflicto prolongado: afirmó que no le preocupa ese paralelismo, pese a la creciente tensión en Medio Oriente.
El planteamiento surge mientras se mantiene abierta la posibilidad de una operación terrestre, lo que ha generado advertencias desde Teherán. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, llamó a revisar el precedente de Vietnam como ejemplo de un conflicto que se convirtió en un desgaste prolongado para Estados Unidos.
La referencia histórica cobra relevancia ante la falta de claridad sobre la duración de la actual ofensiva. Aunque inicialmente se habló de un periodo corto, posteriormente se ha evitado establecer plazos concretos para su conclusión.
A este panorama se suma el impacto económico, con presión en los mercados internacionales y un alza en los precios del petróleo, derivado de tensiones en puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz.
El escenario mantiene la incertidumbre sobre el alcance real del conflicto y sus posibles consecuencias a mediano plazo.
