La conversación digital volvió a girar en torno a la llamada “maldición de las Kardashian” luego de que Timothée Chalamet no lograra llevarse el Oscar, pese a figurar entre los favoritos por su actuación en Marty Supreme. Tras la ceremonia, usuarios en redes sociales retomaron esta teoría no comprobada que vincula las relaciones con integrantes del clan Kardashian-Jenner con tropiezos en la carrera de sus parejas.
El foco se colocó en su relación con Kylie Jenner, señalada por algunos como un factor que habría modificado la percepción pública del actor en los últimos meses. Para parte de la audiencia, Chalamet ha transitado de un perfil más alternativo a una presencia constante en eventos mediáticos y del mundo de la moda, lo que ha generado opiniones divididas.
La narrativa no es nueva. Nombres como Kanye West, Lamar Odom y Bad Bunny han sido incluidos previamente en esta conversación, al coincidir etapas personales con momentos complejos en sus trayectorias profesionales, aunque sin evidencia que respalde una relación directa.
A la par, el actor también estuvo en el centro de otra polémica reciente. Durante una charla con Matthew McConaughey sobre el futuro del cine, Chalamet hizo comentarios sobre disciplinas como el ballet y la ópera que fueron interpretados como despectivos. Tras notar la reacción, matizó sus palabras y ofreció respeto a quienes forman parte de esas expresiones artísticas.
El episodio reavivó tanto el debate sobre su imagen pública como la persistencia de teorías virales que, sin sustento, continúan encontrando eco en redes sociales.
