Las Fuerzas Armadas de Irán rechazaron haber lanzado misiles contra territorio turco y señalaron que los reportes sobre un supuesto ataque podrían tratarse de una provocación para deteriorar las relaciones entre ambos países.
El portavoz del Comando General Central de Khatam al-Anbia afirmó que la República Islámica no ha realizado acciones militares contra Turquía, país al que calificó como un vecino y socio amistoso.
El vocero sostuvo que, considerando antecedentes de tensiones en la región, existe la posibilidad de que el incidente haya sido provocado por Estados Unidos e Israel con el objetivo de generar fricciones entre Teherán y Ankara.
Añadió que la situación debe ser investigada para esclarecer lo ocurrido y evitar que se deteriore la relación bilateral entre ambos países.
Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que su gobierno se mantiene atento ante cualquier intento de provocación que busque involucrar al país en un conflicto armado.
El mandatario turco señaló que las autoridades de Ankara están vigilando de cerca los acontecimientos y subrayó que la experiencia del país en la gestión de crisis será clave para afrontar la situación.
Las declaraciones se producen en medio de un contexto de tensión regional y creciente preocupación por posibles incidentes que puedan ampliar el conflicto en Medio Oriente.
