Estados Unidos permitió temporalmente la venta de petróleo ruso que se encuentra en el mar, indicó este jueves (12.03.2026) el Departamento del Tesoro, en medio de una escalada de precios de la energía después de los ataques de Washington e Israel contra Irán.

El Tesoro emitió una licencia que autoriza la venta de crudo ruso y productos petrolíferos que hayan sido cargados en buques a las 12H01 AM del 12 de marzo o antes, hasta el 11 de abril.

La medida se produjo después de que Washington también permitiera la semana pasada, de forma temporal, que el petróleo ruso que había quedado varado en el mar se vendiera a India.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó el jueves en un comunicado que la nueva autorización tiene como objetivo “ampliar el alcance global de la oferta existente” de crudo.

Pero insistió en que se trata de una “medida limitada y de corto plazo”.

Añadió que no proporcionaría “un beneficio financiero significativo al gobierno ruso, que obtiene la mayor parte de sus ingresos energéticos de los impuestos aplicados en el punto de extracción”. 

Estabilidad del mercado mundial

El enviado ruso en temas económicos, Kirill Dmitriev, reivindicó el viernes que el mercado mundial de la energía “no puede mantenerse estable” sin el petróleo de Moscú.

“Estados Unidos reconoce de hecho lo que es evidente: sin el petróleo ruso, el mercado mundial de la energía no puede permanecer estable”, escribió el funcionario en Telegram.

El crudo Brent, referente del mercado internacional, continuó el viernes por encima de los 100 dólares el barril.

El miércoles, el presidente francés Emmanuel Macron, que ejerce la presidencia “pro tempore” del G7, conversó con sus homólogos de este grupo y aseguró que hubo “un consenso” sobre que no debían cambiar su posición sobre Rusia.

“Afirmamos en esta reunión del G7 que esta situación en ningún caso justifica levantar las sanciones existentes contra Rusia”, aseguró el mandatario.

La guerra en Oriente Medio ha trastocado los sectores energéticos y de transporte del mundo, prácticamente paralizando la actividad en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial.