La ola de violencia registrada en Jalisco tras el operativo militar en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, obligó a colectivos de búsqueda de personas desaparecidas a suspender sus actividades de campo.
Guadalupe Aguilar, fundadora del colectivo Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos en Jalisco, explicó que las brigadas de búsqueda se mantienen detenidas al menos hasta abril debido a las condiciones de inseguridad.
La activista señaló que antes del 22 de febrero realizaban recorridos en centros de rehabilitación, cárceles, hospitales y otros lugares para buscar indicios de personas desaparecidas; sin embargo, tras el operativo se les informó que no podrían continuar con las búsquedas en campo por falta de acompañamiento de fuerzas de seguridad.
Para los colectivos, la suspensión representa un golpe a los trabajos de localización, ya que las búsquedas en predios donde se sospecha la presencia de restos humanos son consideradas urgentes ante la crisis de desapariciones que enfrenta la entidad.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y no Localizadas, en México se han contabilizado más de 131 mil casos desde 1960, de los cuales más de 16 mil corresponden a Jalisco.
La situación de seguridad se agravó tras la operación federal en la que fue abatido el líder del CJNG, considerada uno de los principales detonantes de una ola de violencia en distintos puntos del estado.
Héctor Flores, integrante del colectivo Luz de Esperanza Desaparecidos Jalisco, expresó preocupación por la falta de condiciones de seguridad para realizar nuevas búsquedas, ya que consideran indispensable contar con la protección de la Guardia Nacional o del Ejército durante las salidas a campo.
Ante el clima de violencia, algunos colectivos también suspendieron temporalmente la colocación de fichas de búsqueda en espacios públicos por temor a enfrentarse con hechos violentos como tiroteos o quema de vehículos.
Integrantes de las organizaciones señalaron que realizar búsquedas sin protección representa un alto riesgo para las familias que participan en estos trabajos.
Mientras tanto, los colectivos continúan sus actividades mediante difusión de información en redes sociales y seguimiento a procesos de identificación de cuerpos en el Servicio Médico Forense.
