El Senado de Estados Unidos rechazó por cuarta ocasión un proyecto de ley destinado a financiar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), lo que mantiene el cierre parcial de ese organismo federal iniciado el pasado 14 de febrero.

La propuesta fue rechazada con 51 votos a favor y 46 en contra, cifra insuficiente para alcanzar los 60 votos necesarios para su aprobación en la Cámara Alta.

Debido a la falta de acuerdo, varias agencias federales continúan operando sin financiamiento regular, entre ellas la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Guardia Costera y oficinas encargadas de ciberseguridad.

El bloqueo legislativo se debe principalmente a profundas diferencias entre demócratas y republicanos sobre la política migratoria y el funcionamiento del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Mientras algunos legisladores exigen mayores controles y reformas a las agencias migratorias, otros consideran que las medidas propuestas podrían limitar sus operaciones. La falta de consenso ha impedido avanzar en una ley de financiamiento que permita reactivar plenamente al Departamento de Seguridad Nacional.