El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas investigaciones sobre lo que considera prácticas comerciales desleales por parte de decenas de países, lo que podría derivar en la imposición de aranceles adicionales.

El representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, informó que las pesquisas forman parte de la estrategia del presidente Donald Trump para reemplazar gravámenes que fueron anulados previamente por la Corte Suprema.

Las investigaciones se centrarán en la sobreproducción industrial y en la importación de bienes que podrían haber sido fabricados mediante trabajo forzado.

Entre las economías señaladas se encuentran la Unión Europea, China, Japón e India, así como otros socios comerciales, lo que podría generar nuevas tensiones en el comercio internacional.

Greer explicó que el análisis se enfocará en países donde existan indicios de exceso estructural de capacidad y producción en distintos sectores manufactureros.

Además, adelantó que una segunda investigación, relacionada con el uso de trabajo forzado en la fabricación de productos, podría comenzar en los próximos días y abarcaría a alrededor de 60 socios comerciales.

Estados Unidos ya había adoptado anteriormente medidas contra productos provenientes de China vinculados con trabajo forzado de la minoría uigur.

Estas acciones se producen semanas después de que la Corte Suprema invalidara los aranceles globales impulsados por Trump, al considerar que el presidente había excedido su autoridad al aplicar gravámenes bajo poderes económicos de emergencia.

Tras ese fallo, el mandatario estableció un nuevo arancel del 10 por ciento a las importaciones, basado en una legislación que solo permite su aplicación temporal por un máximo de 150 días, hasta el 24 de julio, cuando el Congreso deberá decidir si se mantiene de forma permanente.

Los aranceles sectoriales aplicados a productos como acero, aluminio y automóviles no fueron afectados por la decisión judicial.