La idea del “hilo rojo”, esa creencia popular muy presente en la cultura asiática que sugiere que dos personas destinadas a encontrarse siempre estarán unidas por un vínculo invisible sin importar el tiempo o la distancia, parece describir la historia de amor entre Esmeralda Pimentel y Osvaldo Benavides . Tras haberse enamorado, separado y reconstruido sus vidas por caminos distintos, el destino volvió a reunirlos, dándoles una segunda oportunidad como pareja. La actriz contó que, incluso durante el tiempo en que no estuvieron juntos, el cariño y el respeto entre ambos nunca desaparecieron. Ese vínculo se mantuvo a través de un contacto cercano y de la relación que ella conserva con los hijos del actor, lo que con el paso del tiempo terminó por reunirlos nuevamente.
Hoy, Esmeralda Pimentel y Osvaldo Benavides no solo comparten su vida personal, sino también el escenario, con la obra Siete Veces Adiós , donde vuelven a coincidir profesionalmente. Para la actriz, reencontrarse desde una etapa más madura ha transformado su relación en un vínculo más profundo y consciente, muy distinto al enamoramiento idealizado de sus primeros años juntos.
“Creo que no hay nada más bonito que poder poner nuestra historia de amor al servicio de lo que más amamos”, expresó. Para la actriz, la obra resulta particularmente significativa porque aborda el amor en todas sus facetas: desde la ilusión del inicio hasta los miedos, las heridas y las segundas oportunidades.
La intérprete explicó que se siente identificada con cada una de las etapas que retrata la historia.
Recordó la emoción de los primeros momentos de su relación, cuando el enamoramiento hace pensar que todo durará para siempre, pero también las dudas que pueden surgir con el tiempo sobre si una relación debe continuar o no.
En ese sentido, confesó sentirse afortunada de haber tenido una segunda oportunidad con el actor. “Yo creo que Osvaldo ha sido el amor de mi vida dos veces en mi vida”, dijo, al referirse a la ruptura que ambos atravesaron en el pasado y al posterior reencuentro que los llevó a retomar su relación desde una perspectiva más madura.
“A lo largo ha habido rupturas, ha habido reconciliaciones, pero sobre todo creo que algo muy valioso de mi relación con Osvaldo es que ya hemos atravesado por tanto, no solo por la parte linda de los primeros años, sino también por la parte dolorosa de la ruptura, del habernos alejado, del haber reconstruido nuestras vidas cada quien aparte, de haber conocido otras personas y después de habernos reencontrado y dado otra segunda oportunidad. Entonces, creo que no todos tienen el privilegio, porque me ha permitido conocerme en distintos momentos, de distintas maneras y también a él”, señaló.
Trabajar con la pareja y, además, abordar una historia sobre el amor podría parecer un reto, pero para Esmeralda Pimentel ha resultado todo lo contrario. La actriz aseguró que compartir el escenario con Osvaldo Benavides ha sido una experiencia “padrísima”, ya que ambos disfrutan profundamente el teatro y se divierten mientras trabajan juntos. Según contó, la creatividad y espontaneidad del actor constantemente la sorprenden y le recuerdan la esencia de su vocación: jugar, explorar y dejarse llevar por el proceso artístico.
“Juntos y divertirnos tanto, a mí solo me renueva y me explota el corazón por la admiración que siento hacia Osvaldo, de lo talentoso que es, me rompe todos los esquemas. Yo puedo ser muy cuadrada, demasiado rigurosa y estructurada y él es muy divertido, siempre está buscando romper los límites”, explicó.
