El Congreso del Estado de Chihuahua aprobó diversos dictámenes que modifican la Ley Estatal de Educación de Chihuahua y la Ley de Cultura Física y Deporte del Estado de Chihuahua, con el objetivo de fortalecer la formación académica, el desarrollo de talentos y la prevención de adicciones entre estudiantes.

La diputada Herminia Gómez Carrasco, integrante de la Comisión de Educación, Cultura Física y Deporte, presentó una reforma al artículo 54 de la Ley Estatal de Educación, que establece mecanismos para detectar y evaluar a estudiantes con aptitudes sobresalientes.

La medida busca que la autoridad educativa impulse programas que estimulen y desarrollen las habilidades destacadas de los educandos, promoviendo además la colaboración con sectores sociales y empresariales para impulsar proyectos científicos, tecnológicos y artísticos.

Por su parte, el diputado Óscar Daniel Avitia Arellanes, presidente de la Comisión de Educación, dio lectura a la reforma al artículo 4 de la misma ley, que establece que el Estado deberá garantizar el derecho a la educación para adolescentes en Centros de Reinserción Social para Adolescentes Infractores.

La reforma contempla que, mediante la coordinación entre dependencias y convenios con instituciones, se puedan ofrecer programas de educación básica, media superior y formación técnica, permitiendo que los jóvenes continúen y concluyan sus estudios tras su proceso de internamiento.

Finalmente, la diputada Nancy Frías Frías presentó modificaciones a la Ley de Cultura Física y Deporte del Estado, con el objetivo de impulsar el deporte como estrategia para prevenir y combatir el consumo de drogas.

La reforma establece que la Secretaría de Educación y Deporte de Chihuahua, a través del Instituto Chihuahuense del Deporte y Cultura Física, deberá diseñar e implementar programas permanentes de deporte y recreación.

Estas acciones se desarrollarán en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Chihuahua y los municipios, enfocadas principalmente en niñas, niños y adolescentes que viven en zonas con alto riesgo de violencia o consumo de sustancias.