La Unión Europea inició este lunes una ronda de contactos con gobiernos de Medio Oriente para analizar el impacto de la guerra en Irán y evitar que la escalada del conflicto derive en una crisis regional de mayor alcance.

La reunión se realizó mediante una videoconferencia encabezada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quienes dialogaron con representantes de varios países de la región.

En el encuentro participaron autoridades de Jordania, Egipto, Baréin, Líbano, Siria, Turquía, Armenia, Irak, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán.

Uno de los temas centrales fue el impacto de los ataques a infraestructuras energéticas y la presión sobre el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo y gas, cuya estabilidad resulta clave para la economía global.

Durante el intercambio, los participantes coincidieron en la necesidad de reforzar la cooperación internacional para mitigar los riesgos derivados del conflicto, así como mantener el respeto al derecho internacional frente a la escalada de tensiones.

La postura de la Unión Europea reiteró que el diálogo y la vía diplomática siguen siendo la principal herramienta para evitar que la crisis se extienda más allá de Irán y sus vecinos.

Además de revisar los efectos inmediatos del conflicto, los países participantes analizaron mecanismos de coordinación y cooperación para contener el deterioro de la situación y mantener abiertos los canales diplomáticos en la región.