EEUU acusó este lunes a China de permitir que su industria química mantenga vínculos con los cárteles del narcotráfico y facilite así el flujo de precursores para fabricar fentanilo, un opioide que ha causado centenares de miles de muertos en Norteamérica y que definió como un “arma de destrucción masiva”.

“Sabemos de dónde vienen los precursores químicos. Se fabrican por millones de toneladas en China. Sabemos que se mueven a través de la cadena de suministro global”, manifestó en una reunión de la ONU en Viena la directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de EEUU, Sara Carter.

“Sabemos que los débiles controles de exportación de China y su laxa aplicación de la ley permiten a su industria química establecer relaciones con los cárteles”, agregó la representante estadounidense en la denominada Comisión de Estupefacientes de la ONU, reunida desde hoy en la capital austríaca.

Al mismo tiempo, destacó que los “controles efectivos” de China sobre tierras raras, necesarias para una gran cantidad de tecnologías, “causan estragos en industrias legítimas”.

Solo el año pasado cerca de 80.000 personas murieron en EEUU por sobredosis e intoxicaciones relacionadas con drogas, incluidas cocaína y metanfetamina mezcladas con fentanilo.

Esta sustancia es 50 veces más potente que la heroína que definió como un “arma de destrucción masiva”.

Por eso, Carter defendió una respuesta internacional más dura contra el tráfico de drogas y advirtió de que los narcos libran una “guerra química” con la distribución de fentanilo y otras sustancias sintéticas.

Por eso, defendió una ofensiva más amplia contra los cárteles y aseguró que varios países del hemisferio occidental están reforzando su cooperación con EEUU para combatir de forma más estrecha el narcotráfico.

Como ejemplo de esa respuesta más decidida, Carter recordó la captura del “dictador Maduro”, en referencia al expresidente venezolano Nicolás Maduro, capturado y ahora detenido en una cárcel de Nueva York.

También destacó “la eliminación de ‘El Mencho’ por parte de México”, y expresó su dolor al Gobierno mexicano y los familiares de los fallecidos tras la violencia desatada por la muerte del cabecilla del Cártel ‘Jalisco Nueva Generación’.

Por último, Carter defendió una acción coordinada para atacar no solo el narcotráfico, sino también sus mecanismos de financiación, y afirmó que la comunidad internacional no puede permitir que prosperen organizaciones que buscan destruir sociedades y debilitar a los Estados.

Fentanilo, de ser una herramienta médica a ser una de las drogas más temidas

El fentanilo es un opioide sintético, originalmente desarrollado para uso médico en pacientes con enfermedades crónicas o dolores extremos, con efectos parecidos a la morfina pero con una potencia 100 veces más fuerte. A pesar de haber sido concebido como un fármaco, el fentanilo también es producido de manera ilegal en laboratorios clandestinos de forma precaria, y al no contar con un control de la producción, se suele mezclar con otras drogas ilícitas.

Su presentación, que suele ser en pastillas o cápsulas, habitualmente de colores llamativos, lo hace aún más peligroso, en especial entre adolescentes, cuya tolerancia a las dosis para adultos puede ser letal. A esto se suma la facilidad con la que hoy puede adquirirse: a través de internet, mediante criptomonedas o redes ilegales, lo que amplifica su alcance y expande su presencia, convirtiendo a los jóvenes en un blanco particularmente vulnerable.

Los efectos del fentanilo en la salud de los consumidores pueden ser fatales en minutos: la sustancia se dirige al cerebro y abre la posibilidad de inhibir sus funciones vitales, como la respiración. Además, los efectos del fentanilo suelen ser más cortos que el de otras drogas, que suelen durar dos horas aproximadamente. Esto impulsa a los usuarios a querer consumir la dosis repetidamente, lo que aumenta el riesgo de sobredosis.