El defensor del Manchester United y de la selección de Inglaterra, Harry Maguire, fue condenado este miércoles a 15 meses de prisión suspendida por un tribunal de Grecia, tras los altercados ocurridos en 2020 en la isla de Mykonos.

Los hechos se remontan a agosto de 2020, cuando el futbolista se vio involucrado en una pelea a las afueras de un bar. Las autoridades lo acusaron de agredir, intentar sobornar y resistirse al arresto por parte de la policía.

Ese mismo año, Maguire había sido condenado inicialmente a 21 meses y 10 días de prisión suspendida, pero la defensa presentó una apelación que permitió repetir el juicio y dejó sin efecto la primera sentencia.

El nuevo proceso fue aplazado en cuatro ocasiones hasta que finalmente un tribunal en la isla de Syros lo declaró culpable de los tres cargos, imponiendo una pena de 15 meses de prisión suspendida, la cual no tendrá que cumplir siempre y cuando no reincida.

El equipo legal del jugador anunció que apelará nuevamente la decisión, ya que Maguire ha negado las acusaciones desde el inicio del caso.

El futbolista no estuvo presente en Grecia durante el juicio y se espera que este mismo miércoles pueda disputar el partido del Manchester United ante Newcastle United en la Premier League.

Tras el incidente ocurrido en 2020, Maguire declaró en una entrevista con la BBC que no consideraba necesario ofrecer disculpas, al asegurar que no había hecho nada malo.