El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sostuvo una conversación telefónica con el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salmán, en la que abordaron la escalada en Medio Oriente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.

De acuerdo con el Kremlin, ambas partes manifestaron “grave preocupación” por el riesgo de una ampliación del conflicto, que ya ha impactado territorios de varios países árabes y podría tener consecuencias mayores para la región.

Putin subrayó la necesidad de encauzar la crisis por la vía político-diplomática, mientras que el príncipe saudí destacó el papel que Moscú podría desempeñar para favorecer la desescalada, dada su relación tanto con Irán como con naciones del Golfo.

La conversación se da luego del ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra territorio iraní, que derivó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí y de altos mandos militares. En respuesta, Irán lanzó misiles contra Israel y contra bases estadounidenses en la región.