El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respaldó el miércoles la operación militar impulsada por la administración del presidente Donald Trump para detener al entonces mandatario venezolano Nicolás Maduro. Ante líderes caribeños —varios de los cuales habían expresado su desacuerdo con la acción— sostuvo que tanto su país como la región se encuentran en mejores condiciones tras esa intervención.

Durante su participación frente a los 15 jefes de Estado de la Comunidad del Caribe (CARICOM), reunidos en San Cristóbal y Nieves, Rubio minimizó los cuestionamientos sobre la legalidad de la captura de Maduro formulados por naciones vecinas de Venezuela y otros gobiernos.

De acuerdo con una transcripción difundida posteriormente por el Departamento de Estado, el funcionario afirmó en un encuentro privado que, más allá de las diferencias respecto a la política de Estados Unidos hacia Venezuela, la situación del país sudamericano es hoy mejor que hace ocho semanas, sin ofrecer disculpas por la estrategia adoptada.

Asimismo, agregó que, tras la salida de Maduro y la toma de control del sector petrolero venezolano por parte de Washington, las autoridades interinas han concretado avances “sustanciales”, realizando acciones que hace apenas dos meses habrían resultado impensables.

Los gobernantes de países del Caribe se reunieron para debatir asuntos apremiantes en una región a la que Trump ha apuntado con una reencarnación de la “doctrina Monroe” en el siglo XXI, con el objetivo de garantizar el predominio de Washington en el hemisferio occidental. El gobierno republicano ha declarado que implementa un enfoque más cercano a casa, aun cuando en Washington existe una creciente preocupación ante la posibilidad de un ataque militar estadounidense contra Irán.

Su viaje a la región se produjo mientras el gobierno de Cuba anunciaba que sus soldados mataron a cuatro personas a bordo de una lancha rápida registrada en Estados Unidos cuyos ocupantes dispararon contra guardias fronterizos cubanos en sus aguas territoriales.

“Baste decir que es muy inusual ver tiroteos en mar abierto como ese. No es algo que ocurra todos los días. Es algo que, francamente, no ha ocurrido con Cuba en mucho tiempo”, dijo Rubio a periodistas. Señaló que Estados Unidos está recabando su propia información y que “estaremos preparados para responder”.

En sus comentarios al grupo, Rubio trató de restar importancia a cualquier intención antagónica en lo que Trump ha denominado la “doctrina Donroe”. El funcionario estadounidense añadió que el gobierno quiere fortalecer los lazos con la región tras la operación en Venezuela, y garantizar que cuestiones como el crimen y las oportunidades económicas se aborden de manera conjunta.

“Estoy muy feliz de formar parte de un gobierno que está dando prioridad al hemisferio occidental, luego de que prácticamente fue ignorado durante mucho tiempo”, subrayó Rubio. “Compartimos oportunidades comunes, y compartimos algunos desafíos comunes. Y eso es lo que esperamos enfrentar”.

Señaló que las organizaciones criminales transnacionales representan la mayor amenaza para el Caribe, y reconoció que muchos de estos grupos delictivos compran armas de Estados Unidos, un problema que, según dijo, está siendo abordado por las autoridades.

Rubio indicó también que Washington y el Caribe pueden trabajar juntos en el avance económico y en asuntos energéticos, especialmente porque muchos líderes en la cumbre de cuatro días tienen recursos energéticos que desean explorar. “Queremos ser su socio en ese sentido”, puntualizó.

Agregó que el gobierno estadounidense reconoce la necesidad de que haya elecciones imparciales y democráticas en Venezuela.

“Creemos que una Venezuela próspera y libre, gobernada por un gobierno legítimo que tenga en mente los intereses de su pueblo, también podría ser un socio y un activo extraordinario para muchos de los países representados aquí este día”, explicó.

En su discurso sobre el Estado de la Unión del martes, Trump dijo que el operativo que sacó a Maduro de Venezuela para llevarlo a Nueva York es “una victoria absolutamente colosal para la seguridad de Estados Unidos”.

Washington acumuló su mayor contingente naval en el mar Caribe en generaciones antes de la incursión del 3 de enero. Ahora eso ha sido superado por el despliegue de buques y aeronaves de combate estadounidenses en Oriente Medio, mientras el gobierno presiona a Irán para llegar a un acuerdo sobre su programa nuclear.

En el Caribe, Trump intensificó sus tácticas agresivas para combatir el presunto contrabando de drogas con una serie de ataques contra lanchas con los que ha matado a más de 150 personas, y también aumentó su presión sobre Cuba. Los líderes regionales se han quejado de las exigencias del gobierno para que los países acepten a personas deportadas desde Estados Unidos y que provienen de terceros países, y para que enfríen sus relaciones con China.

Una líder regional que ha respaldado la intensificación de las acciones de Washington es la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, a quien Rubio agradeció por su apoyo público, informó el Departamento de Estado.

Persad-Bissessar dijo a los periodistas que su conversación con Rubio se centró en “Haití; hablamos de Cuba, por supuesto; hablamos de los compromisos con Venezuela y el camino a seguir”.

Se le preguntó si consideraba que los más recientes ataques militares estadounidenses en aguas del Caribe equivalen a ejecuciones extrajudiciales, y respondió: “No creo que lo sean, y si lo son, lo averiguaremos, pero nuestra asesoría jurídica dice que no lo son”.

Rubio sostuvo el miércoles una serie de reuniones bilaterales con jefes de gobierno, entre ellos los de San Cristóbal y Nieves, Haití, Jamaica y Guyana.

Terrance Drew, primer ministro de San Cristóbal y Nieves y presidente de la CARICOM, manifestó que la región “se encuentra en un momento decisivo” y que “el orden global está cambiando”.

Drew y otros líderes dijeron que la situación humanitaria en Cuba debe abordarse.

“Debe quedar claro que una crisis prolongada en Cuba no se mantendrá confinada a Cuba”, advirtió el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness . “Afectará la migración, la seguridad y la estabilidad económica en toda la cuenca del Caribe”.

Rubio comentó a periodistas que le dijo a los líderes de naciones del Caribe que el “statu quo de Cuba es inaceptable. Cuba necesita cambiar”.

“Lo que el pueblo cubano debería saber es esto: que si tienen hambre y están sufriendo, no es porque no estemos preparados para ayudarlos. Lo estamos. Es que quienes se interponen en el camino para que los ayudemos es el régimen. Es su partido comunista”, alegó.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos flexibilizó ligeramente el miércoles las restricciones sobre la venta de petróleo venezolano a Cuba, que instituyó medidas de austeridad en las semanas posteriores a la incursión estadounidense en Venezuela.