La reina Isabel II de Reino Unido recibió la mañana de este lunes, en los salones amplios y luminosos del Castillo de Windsor, al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en la que fue su primera reunión oficial tras reponerse de sus días largos y difíciles en los que estuvo enferma de COVID-19.
Próxima a cumplir sus noventa y seis años, con una longevidad indiscutible, la noticia de que Isabel II contrajo el virus, compartida el pasado 20 de febrero, mantuvo en estado de consternación a Reino Unido.
¿Por qué se reunieron la reina Isabel II y Justin Trudeau?
La recuperación de Isabel II coincidió con la presencia en sus tierras de Justin Trudeau, que por estos días visitaba la isla de Gran Bretaña con un propósito evidente: dialogar sobre la situación en Ucrania, conflicto que desde finales de febrero no ha dado otra cosa de qué hablar en el mundo.
Tras finalizar las conversaciones con el polémico primer ministro británico Boris Johnson, y acompañado también de Mark Rutte, homólogo de Holanda, Trudeau se encaminó al Castillo de Windsor, a un costado del Támesis, para visitar a la reina, que por estos días reanudó sus compromisos políticos por medio de las facilidades de lo virtual.
Isabel II recibió a Justin Trudeau en su despacho con una sonrisa, tomándolo de la mano, y mostrando a las cámaras del mundo un recurso, más que inteligente, mediático: un jarrón de cristal en su escritorio, con flores azules y amarillas, simbolizando sus inclinaciones con el gobierno ucraniano.
¿Es ésta la primera reunión de Justin Trudeau y la reina Isabel II?
Ni la reina Isabel II ni Trudeau son desconocidos. Desde la infancia el ahora mandatario canadiense tuvo contactos innumerables con la monarca, pues su padre, Pierre Elliott Trudeau, fue a su vez uno de los ministros con más duración en su cargo, por lo que mantuvo desde siempre una relación cercana con la reina.
Debe tenerse en cuenta que los títulos reales de Isabel II la vuelven también soberana de naciones más allá del Atlántico, incluida la misma Canadá, país que semanas atrás tuvo conflictos internos tras manifestaciones violentas por parte del gremio anti vacunas, y que por muchos días mantuvieron paralizada a la capital.