Dentro del trabajo de reorganización de los establecimientos para la compra y venta de remanente vehicular, la autoridad sigue detectando la utilización de casas particulares para la operación de estos negocios, además de la contaminación del suelo por la acumulación de vehículos chatarra en colonias populares.
El presidente de la Unión de Yonkeros Héctor Lozoya informó que esa situación no pudo ser controlada por gobiernos anteriores y ahora se enfrentan a diferentes conflictos, como el caso de la seguridad, donde el robo de vehículos se mantiene, pero los comerciantes establecidos son señalados por recibir automóviles en esas condiciones.
Dijo que siguen trabajando en coordinación con las autoridades policiacas, de Ecología y Desarrollo Urbano, para lograr la identificación de los yonkes que no cumplen con la legalidad para su operación.