El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que Moscú está dispuesto a continuar las negociaciones para buscar una salida al conflicto en Ucrania, pero acusó a Kiev de haber interrumpido en distintas ocasiones procesos que habían avanzado hacia acuerdos concretos.
Durante una rueda de prensa, Lavrov sostuvo que Rusia ha participado en varios esfuerzos diplomáticos que, según su versión, no fueron abandonados por iniciativa de Moscú. Entre ellos mencionó los acuerdos alcanzados en 2014 entre el entonces presidente ucraniano Víktor Yanukóvich y la oposición, los Acuerdos de Minsk de 2015, las conversaciones de París de 2019 y el proyecto negociado entre Rusia y Ucrania durante las conversaciones de Estambul en 2022.
El canciller ruso insistió en que aquellos procesos no se limitaron a declaraciones políticas, sino que incluyeron documentos y compromisos suscritos por las partes. También citó las conversaciones celebradas en Abu Dabi en enero de 2026 y el encuentro entre Rusia y Estados Unidos en Anchorage en 2025.
Respecto a una eventual nueva ronda de negociaciones trilaterales entre Rusia, Estados Unidos y Ucrania, prevista para antes de finales de octubre, Lavrov indicó que Moscú aceptó participar después de las elecciones parlamentarias rusas. Sin embargo, afirmó que los acontecimientos posteriores llevaron al Gobierno ruso a solicitar aclaraciones sobre las propuestas que presentaría la delegación ucraniana.
Lavrov sostuvo que la parte estadounidense recibió los argumentos de Moscú y los tomó en consideración. También responsabilizó a gobiernos europeos de ejercer presión sobre Washington en relación con las negociaciones y afirmó que Rusia mantiene “la conciencia tranquila” respecto de los esfuerzos diplomáticos realizados.
Las declaraciones se producen después de que el presidente ruso, Vladímir Putin, manifestara la disposición de Moscú a retomar las conversaciones con Ucrania.
