El comentario surgió después de que un gol de su equipo, el Sport Club Internacional de Porto Alegre, fuera anulado por decisión del VAR, la cual había sido tomada por una árbitra. La frase del estratega fue interpretada por muchos como un menosprecio hacia las mujeres en el ámbito deportivo.
Ante la reacción negativa, Díaz ofreció disculpas públicas, señalando que sus palabras fueron “mal interpretadas” y que su intención no era menospreciar a nadie. Explicó que lo que quiso expresar es que “una persona no puede tomar una decisión tan importante”, aunque diversos especialistas y usuarios consideraron que la disculpa fue insuficiente y que sus comentarios reflejan una postura contraria a los principios de igualdad de género.
El incidente se suma a una serie de cuestionamientos sobre actitudes machistas en el fútbol latinoamericano, evidenciando la necesidad de promover mayor respeto e inclusión en el deporte.
