De acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas francés, la medida busca garantizar que los contenidos disponibles en línea respeten la legislación sobre protección a menores y no promuevan la violencia o la explotación sexual.
El gobierno dio a la compañía un plazo de 48 horas para retirar los artículos señalados. En caso de incumplimiento, podría ordenarse la suspensión temporal del sitio web dentro del territorio francés.
Además de SHEIN, otras plataformas internacionales como AliExpress, Temu y Wish están bajo investigación por permitir la difusión de materiales considerados contrarios a la dignidad humana o accesibles a menores.
SHEIN informó que acatará las indicaciones de las autoridades y que suspenderá temporalmente su marketplace en Francia mientras revisa su oferta de productos. La empresa aseguró que la seguridad y el cumplimiento normativo son “prioridades fundamentales” en sus operaciones.
Este procedimiento se suma a las sanciones impuestas previamente a la compañía, que en lo que va del año ha enfrentado multas por más de 190 millones de euros por prácticas comerciales engañosas y por omitir información ambiental sobre microfibras plásticas.
El caso ocurre poco después de la apertura de su primera tienda física permanente en París, evento que generó protestas de organizaciones civiles que exigen mayor regulación a las plataformas digitales de venta.
El nuevo proceso legal reaviva el debate sobre el impacto del modelo de “moda ultrarrápida” y las responsabilidades éticas de las empresas globales frente a los consumidores y las normas europeas de protección infantil.

