La Organización Panamericana de la Salud (OPS) notificó a Canadá que ya no conserva el estatus de “país libre de sarampión”, luego de confirmarse la circulación sostenida del virus durante más de un año. Esta decisión marca el fin de más de 25 años sin transmisión endémica, desde que la nación norteamericana logró erradicar oficialmente la enfermedad en 1998.
De acuerdo con el Ministerio de Salud canadiense, el país ha registrado 5 mil 138 casos de sarampión en lo que va de 2025, con los focos más graves localizados en las provincias de Ontario y Alberta. Entre las víctimas se cuentan dos recién nacidos cuyas madres no habían recibido la vacuna.
El gobierno canadiense atribuyó el repunte de contagios a comunidades con bajos niveles de inmunización, particularmente en grupos menonitas que rechazan la vacunación por motivos religiosos. No obstante, pediatras en Ontario advierten que el brote no se limita a ese sector, sino que también afecta a inmigrantes que, por falta de acceso médico, no han actualizado su esquema de vacunas.
Samira Jeimy, investigadora de la Facultad de Medicina Schulich de la Universidad de Western, explicó que la pérdida del estatus se debe a que la cobertura de la segunda dosis de la vacuna cayó por debajo del 95%, umbral necesario para frenar la transmisión continua del virus.
El sarampión es una enfermedad viral sumamente contagiosa que se propaga por el aire a través de gotículas expulsadas al toser, estornudar o respirar. Sus síntomas incluyen fiebre alta, erupciones cutáneas y complicaciones respiratorias; en casos graves puede provocar neumonía, encefalitis e incluso la muerte.
La región de las Américas fue la primera del mundo en declararse libre de sarampión en 2016, tras campañas de vacunación masivas que evitaron más de 6 millones de muertes entre 2000 y 2023. Sin embargo, la disminución en las tasas de vacunación —por debajo del 95%— ha permitido el resurgimiento del virus en varios países.
Brotes en Venezuela y Brasil entre 2018 y 2019 provocaron que la región perdiera temporalmente su certificación, que recuperó en 2024. Con la situación actual en Canadá, la OPS vuelve a alertar sobre el riesgo de perder los avances en la erradicación del sarampión.
Estados Unidos podría seguir el mismo camino. Pese a haber mantenido su estatus desde 2000, este año enfrenta su mayor número de contagios en más de tres décadas, con mil 681 casos y 44 brotes activos, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
México también atraviesa una situación preocupante: el estado de Chihuahua ha confirmado 4 mil 430 casos y 21 fallecimientos. Autoridades sanitarias de México, Estados Unidos y Canadá reportan que las cepas del virus en estos tres países son genéticamente idénticas, lo que revela un vínculo epidemiológico con comunidades menonitas que mantienen contacto transnacional.
Además, brotes similares se han identificado en comunidades menonitas de Belice, Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay, con más de 12 mil casos confirmados en toda América durante 2025. Las autoridades sanitarias internacionales insisten en reforzar las campañas de vacunación para evitar que la enfermedad recupere su presencia endémica en el continente.

