Las alergias no son solo un fenómeno primaveral. De hecho, el otoño se ha convertido en una temporada especialmente difícil para muchas personas, con síntomas como goteo nasal, estornudos, picazón en los ojos y congestión nasal, que se intensifican cada vez más, según los expertos.
¿Qué causa las alergias otoñales?
El principal culpable de las alergias otoñales es la ambrosía, una planta alta que se parece a un sauce y crece tanto en áreas urbanas como rurales. Esta planta libera millones de granos de polen que pueden irritar las vías respiratorias y los senos nasales. La temporada de polinización de la ambrosía comienza en agosto y puede durar hasta noviembre, alcanzando su pico entre mediados de septiembre y octubre.
Aunque la ambrosía es la causa más común de alergias otoñales, también se debe tener en cuenta el moho. Las hojas que caen y se descomponen en el otoño crean un caldo de cultivo perfecto para esporas de moho, lo que puede agravar los síntomas alérgicos.
El impacto del cambio climático
El cambio climático ha contribuido a un aumento en la duración e intensidad de las temporadas de alergias. El aumento de las emisiones de dióxido de carbono ha provocado que las plantas, como la ambrosía, liberen mayores cantidades de polen, lo que intensifica los síntomas. Además, las temperaturas más altas y los períodos de heladas más tardíos favorecen el crecimiento de estas plantas y alargan la temporada de alergias.
En áreas urbanas, el efecto isla de calor también puede intensificar los síntomas. Las ciudades tienden a ser más cálidas que las zonas suburbanas o rurales, lo que permite que las plantas liberadoras de polen crezcan durante más tiempo. En algunas ciudades, las temperaturas pueden ser hasta 7 grados más altas que en las áreas circundantes, lo que agrava aún más las alergias en estas zonas.
Alergias vs. resfriados vs. COVID-19
Los síntomas de las alergias otoñales pueden confundirse con los de un resfriado o incluso con el COVID-19. Es importante saber diferenciarlos. Las alergias suelen durar más tiempo —de 4 a 8 semanas— mientras que los resfriados y las infecciones virales suelen seguir su curso en unos pocos días. A diferencia de los resfriados o la COVID, las alergias no suelen causar fiebre, dolores musculares o síntomas gastrointestinales como la diarrea. La comezón (en ojos, garganta, nariz) es un signo distintivo de alergias, algo que rara vez ocurre con resfriados o virus.
Además, las personas con alergias tienen un riesgo mayor de desarrollar asma, y es crucial monitorear los síntomas, ya que las alergias pueden desencadenar crisis asmáticas, especialmente en otoño. Las visitas a urgencias y hospitalizaciones por asma suelen aumentar durante este periodo. Si notas síntomas como tos, sibilancias o dificultad para respirar, es fundamental consultar a un médico.
Manejo de las alergias otoñales
Existen varios métodos para reducir la exposición a los alérgenos otoñales y manejar los síntomas:
- Control ambiental:
- Mantén las ventanas cerradas en los días soleados y ventosos, cuando los niveles de polen son más altos.
- Evita entrar al hogar con polen. Quítate los zapatos en la puerta y cambia de ropa al llegar a casa. Una ducha rápida también puede ayudar a eliminar el polen de la piel y el cabello.
- Utiliza filtros de aire HEPA para reducir los alérgenos en el interior de la casa. Mantén el hogar limpio, aspirando con frecuencia, especialmente si tienes mascotas.
- Protección personal:
- Al salir, usa sombrero y gafas de sol para protegerte del polen que pueda estar en el aire. Las mascarillas también pueden ayudar a reducir los síntomas al filtrar las partículas de polen.
- Medicamentos:
- Los esteroides nasales (como fluticasona o triamcinolona) son muy eficaces para reducir la congestión y el moqueo.
- Las gotas oculares ayudan con la picazón, el enrojecimiento y el lagrimeo.
- Los antihistamínicos orales (como Allegra o Zyrtec) pueden aliviar la comezón, los estornudos y la secreción nasal, aunque algunos pueden causar somnolencia (como Benadryl).
- Los descongestionantes (Afrin o Sudafed) pueden ser útiles, pero se deben usar con precaución ya que pueden causar congestión rebote si se usan durante mucho tiempo.
- Tratamientos a largo plazo:
- Si las alergias afectan significativamente tu calidad de vida, puedes considerar consultar a un alergólogo. Las pruebas de alergia, como las pruebas cutáneas o los análisis de sangre, pueden identificar qué polenes o alérgenos están causando tus síntomas.
- El tratamiento de inmunoterapia (inyecciones de alérgenos) o la inmunoterapia sublingual (tabletas que se disuelven debajo de la lengua) puede ofrecer alivio a largo plazo al aumentar la tolerancia del cuerpo a los alérgenos.

