A pocos días de haber asumido el cargo, el funcionario aduanal Rafael Buenrostro fue acusado de corrupción, abuso de poder y trato déspota contra el empresario Héctor Ortiz Armijo, líder de la Unión de Llanteros.
Las acusaciones fueron hechas públicas a través de una carta firmada por Ortiz, en la que también denuncia un intento de extorsión. Según el empresario, tras negarse a colaborar con las presuntas exigencias del funcionario, se le impidió exportar neumáticos reciclados.
“Soy un empresario comprometido con el desarrollo sustentable de México, pionero en el reciclaje de llantas y firme creyente de que el futuro del país está en transformar nuestros residuos en recursos que generen valor ambiental, económico y social. (…) No tengo ni he tenido vínculo alguno con sindicatos, agrupaciones ni actores que pretendan utilizar mi nombre o trayectoria para fines ajenos a los míos. Desconozco personalmente cualquier asociación con el Sr. Rafael Buenrostro, cuyas prácticas de intimidación y extorsión no corresponden a mi visión ética”, señala la carta.
El pronunciamiento busca deslindar al sector llantero de cualquier posible relación con actos de corrupción o prácticas indebidas.
